Detalles en la repartición de publicidad


La importancia de un buen reparto publicitario.

Hoy en día, en un contexto de competencia global como en el que vivimos, no hay sector alguno que no viva una lucha encarnizada con la competencia que le obligue a diferenciarse del resto a través de productos o servicios únicos o, al menos, con un valor añadido que mejore al que ofrecen sus competidores.

Algo que también sucede dentro del sector publicitario en general y en el de las agencias especializadas en la creación, lanzamiento y distribución de soportes de publicidad directa, como ocurre por ejemplo en el buzoneo o en cualquier acción de street marketing.

Uno de los puntos que ayudan a diferenciar a las mejores empresas que trabajan algunas de las acciones mencionadas anteriormente de ser ‘una más’ es la que tiene que ver con el reparto publicitario a través de profesionales cualificados y con experiencia dirigidos por unos supervisores cuidadosos con el trabajo de campo y que se sirven de los últimos avances en busca de la optimización de las labores de reparto.

Y es que resulta imposible alcanzar el éxito a través de alguna acción que exige del reparto publicitario si la empresa que está detrás de la campaña no es capaz de elaborar un plan de distribución efectivo, asegurando la entrega por zonas de la manera más eficiente y controlando los tiempos de entrega en cada una de las zonas marcadas antes de que los repartidores salgan a realizar sus funciones en el exterior.

Una supervisión que, cuando se sirve de la ayuda de la tecnología como sucede, por ejemplo, con los sistemas de geolocalización, permiten modificar las rutas de entrega en tiempo real en el caso de que haya tráfico, se haya cortado alguna ruta que se tenía previsto utilizar o se quiera modificar por algún contratiempo la ruta inicial.

Por otro lado, este sistema de geolocalización permite controlar, sin salir de las oficinas de la agencia, además de las rutas que realizan los profesionales encargados del reparto, a qué hora llegan y salen de determinadas zonas, edificios o bloques, cuánto duran los descansos y el tiempo efectivo dedicado a la jornada laboral, así como el correcto desarrollo de esta, según lo estipulado en el plan de distribución.


¿Por que es tan iportante la labor?
La labor de los repartidores de publicidad resulta fundamental en toda campaña. Si bien la gestión inicial realizada por la empresa es esencial (diseñar flyers, trípticos, dípticos y revistas atractivas, asignar de forma los medios necesarios para los repartidores, contar con un buen método de trabajo, una base de datos completa sobre las zonas de reparto, etc.), de nada serviría si al final el reparto de publicidad no se realizase siguiendo las pautas marcadas.


Un reparto de publicidad efectivo y profesional no tiene por qué ser caro

Algo que no tiene por qué tener consecuencias significativas en las tarifas de las empresas que se encargan del reparto de publicidad, dada la cantidad de sistemas de rastreo existentes en el mercado, y dado el bajo coste -en comparación con otro tipo de campañas de publicidad- que presentan las acciones de marketing directo. 

En definitiva, si algo conocen ya de primera mano todas las agencias especializadas en publicidad directa es que, actualmente, es más importante que nunca contar con un reparto rápido, eficiente, geolocalizado y económico en busca de ofrecer el mejor servicio al mejor precio para todo tipo de clientes.  AGNUS es un claro ejemplo de ello.


 1. Conocer la zona de Reparto

Algo básico para el repartidor de publicidad, es conocer la zona por lo que se ha de mover. Es cierto que dependiendo del tipo de trabajo encargado por el cliente (o los requerimientos que siga la propia campaña) se puede ser más o menos preciso sobre las zonas de reparto (en algunos casos van desde calles en concreto, un barrio entero, un pueblo, un centro comercial en el caso de repartir publicidad con edecanes, etc.).

Por ello, se establece un plan inicial sobre las zonas en las que el reparto se hará efectivo, así como un plan de alternativas en el caso de que hubiera zonas inaccesibles. Por ejemplo, no es lo mismo desarrollar una campaña de reparto de publicidad en zonas habitacionales (de tal forma que habría que repartir las partidas de publicidad entre diferentes calles), que realizar un reparto en zonas centro, pues los desplazamientos serían menores para los equipos, coordinadores y jefes de zona (y la gestión para la empresa sería más sencilla). Por ello, para un repartidor de publicidad puede suponer diferentes grados de dificultad a la hora de realizar su trabajo de reparto, en función de si hablamos de una o varias poblaciones, el tiempo requerido y el volumen a repartir.


2. Conocer el sistema de trabajo de la empresa.

Para que el repartidor pueda desempeñar su labor, la empresa ha de tener muy claro cuáles son las pautas de trabajo que éste debe seguir. De esta forma, el repartidor necesita comprender el sistema de optimización de recursos, la estructura del personal (como al jefe de zona y al coordinador de equipos), o el sistema de solución de incidencias.

Este aspecto es fundamental para poder mantener una relación de lealtad con el cliente, ya que hay casos en los que el encargado de distribuir los folletos no lo hace con todos (tanto por iniciativa propia, como por directiva de la empresa) y tras haber repartido parte de los mismos tira el resto a la basura o incluso los deja en el suelo.


3. Ayudar a elaborar los informes

Las empresas de reparto de publicidad cuentan con bases de datos propias (en nuestro caso cuando realizamos cualquier reparto de publicidad contamos con una base propia que hemos elaborado con el paso de los años y que actualizamos regularmente), para poder saber qué zonas son claves (por densidad demográfica, tipo de población, nivel socioeconómico, etc.) y así lograr que la campaña pueda ser un éxito. El hecho de recoger las incidencias que se producen durante todo reparto (así como otras observaciones) ayudan muchísimo tanto a mejorar dicha base de datos, como a informar al cliente del desarrollo de la campaña y así poder elaborar informes más completos.


¿Qué debemos tener en cuenta para repartir publicidad impresa? 

Para comenzar, debes saber que al contrario de lo que muchos piensan, el trabajo de repartir la publicidad de forma física (mediante folletos, revistas, vales descuento y muestras de producto) además de ser muy utilizado por muchas empresas, sigue siendo un método efectivo.

Las acciones de comunicación directa, que consisten en repartir publicidad, son un recurso que continúa utilizándose pues siguen resultando efectivas. Pues tienen unos costes asumibles para todo tipo de empresas. De todas formas, repartir publicidad siempre debe ir acompañado de una buena planificación de la campaña. Estudiar muy bien las acciones y elaborar un buen díptico, cartel, tríptico, folleto, flyer, revista o cualquier otro elemento de comunicación.


¡Esperamos que te haya gustado el post! Simplemente te queríamos contar cómo es el trabajo diario que se vive dentro de los equipos de repartidores de publicidad, y que pudieses comprender por qué su labor es tan importante en el desarrollo de cada campaña.



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