Spots publicitarios ¿Qué tipos de existen y cuál es el más recomendable?


El spot publicitario es el recurso del que toda empresa o marca puede hacer uso para dar a conocer un mensaje concreto, un producto de su catálogo o el servicio que ofrece.

Los objetivos de la publicidad son
informar al cliente potencial y consumidor,
mostrar el producto, convencer de su compra
y estimular el deseo de esta.

A la hora de crear un spot publicitario o un anuncio de vídeo para la televisión o los medios digitales, hay muchos factores a tener en cuenta. Uno de ellos será la tipología del anuncio en cuestión, además del estilo que quiera dársele, el enfoque, la marca, etc.    Existe toda una serie de opciones a la hora de elegir qué tipo de anuncio es el más recomendable para nuestro producto o servicio, en función de las necesidades que tengamos. 

Veamos qué diferentes tipos de spots publicitarios existen a continuación.


Tipos de spots publicitarios más utilizados

Sin duda las siguientes categorías les recordarán a anuncios vistos en televisión, a algunos de los spots publicitarios más conocidos y exitosos, así como a campañas publicitarias memorables. Estos tipos de anuncios son los más utilizados porque resultan muy efectivos y atractivos. A lo largo de los años, desde que la televisión se convirtió en un medio masivo, se han perfeccionado y se han establecido de la siguiente forma:
  • Spots testimoniales. 
Una de las técnicas o de las formas de publicidad más efectivas y funcionales es el boca-oreja. Algo tan sencillo como dar tu opinión, correr la voz sobre una marca, un producto o un servicio, recomendárselo a un amigo o familiar y compartir cierto mensaje. 
Los spots testimoniales recogen esto y lo llevan al anuncio. 

Nos muestran clientes o prescriptores
que recomiendan el producto
y nos hablan de sus beneficios.

No tienen por qué ser personas desconocidas, también puede tratarse de una celebridad o un deportista famoso. 
Los spots testimoniales son los que mejor captan la atención del cliente y los más efectivos. Contar con una celebridad puede salir muy caro, pero también resulta rentable para la empresa anunciante.

  • Cabezas parlantes. 
Se trata de aquellos anuncios más sencillos, aunque no por ello menos importantes.

Se centran en el producto
y en explicar algo sobre él.

En lugar de mostrarte al cliente satisfecho y su opinión, te mostrará el producto en sí, el envase o packaging y aquello que de lo que quiera informar al público.

  • Modelo problema-solución. 
El inicio de toda historia, novela, obra y anuncio está en este modelo. Así fue como comenzó la publicidad y como comenzaron los spots publicitarios en televisión. 
Comienza contándole a cliente o
a la persona que ve el anuncio un problema. 

Ese problema debe ser algo que le haya sucedido al espectador, ya que eso ayudará a que se sienta identificado y gane interés en el producto o servicio que ponga la solución deseada al problema.

Al final del anuncio presentará el producto
como la solución y convencera de la compra.


  • Escenas cotidianas. 
Es un clásico en la publicidad, sobre todo en la que está relacionada con productos de alimentación o entretenimiento. 

Nos muestra escenas del día a día
que nos ayudan a sentirnos identificados
y a visualizar el producto en nuestra
rutina. y nuestro propio hogar.

El anuncio hablará de sus ventajas y sus beneficios y tratará de convencernos de que es lo correcto y lo normal, en otras palabras, de que lo necesitamos, tanto nosotros como nuestra familia y amigos. El mejor ejemplo de este tipo de spot publicitario es una pizza que se comparte en casa o un producto alimenticio del que toda la familia come y disfruta entre horas y a cada momento.

  • Razones de compra. 
En lugar de mostrarte la cotidianidad o un problema, te aportan las razones por las que necesitas el producto, por las que su compra está justificada y por las que te beneficia. 

Tratan de justificar su precio y
convencerte mediante argumentos
sólidos y reales.

Los spots publicitarios de este tipo son tan efectivos como los testimoniales, y van muy enfocados en obtener un incremento en las ventas y los pedidos.

  • Personajes publicitarios.
Puede estar combinado con otro tipo de spots publicitarios, como los de las razones de compra o el modelo problema-solución. 

Se trata de crear una mascota o un personaje
para la marca o producto y mantenerlo
con el paso del tiempo.

Al final será muy reconocible para el público y el cliente potencial. Siempre aparece en la publicidad de la marca, no solo en un spot publicitario sino también en cartelería, el packaging del producto o incluso el logotipo de la empresa creadora.

  • La analogía en marketing. 
Cuando el producto no es fácil de explicar o su presentación se vuelve más específica y arriesgadamente aburrida, se puede emplear una analogía para atraer la atención del público.

Informa sobre novedades
o servicios y mucho más.

  • Spot emocional. 
Si hay algo influyente a la hora de intentar convencer a un consumidor o algo que realmente logra captar su atención, es utilizar la nostalgia y el sentimentalismo. Le ayuda a sentirse identificado, a sentirse más cerca de la marca e influye en sus hábitos de compra. 

Emplear emociones y sentimientos
en el anuncio de televisión es muy bueno
y conecta bien con la audiencia.

Muchas empresas optan por este tipo de spots publicitarios.

  • La comparativa. 
Otro clásico en publicidad que puede ser algo arriesgado, pero muy efectivo. No se puede mentir sobre las características del producto, ni tampoco es recomendable nombrar a la competencia, debido a que indirectamente se le está dando publicidad. 

Una buena comparativa puede ser clave
para mostrar las ventajas del producto
sobre la competencia y tratar de posicionarse
por envima en el mercado
y los hábitos de consumo.

Tanto en productos de limpieza como en los de alimentación e incluso tecnología son muy utilizadas las comparativas.


¿Cuál es el más recomendable para realizar un spot publicitario?

No existe una respuesta general para esta pregunta, pues se deberá tener en cuenta toda una multitud de factores.
Entre ellos: los recursos con los que cuenta la empresa, los objetivos fijados y la finalidad del anuncio en cuestión, el producto en sí o servicio a anunciar, la filosofía e imagen de marca, el público al que va dirigido y toda la estrategia de marketing que sigue la compañía para con su producto.

Por ello, la compañía productora deberá valorar las diferentes opciones, tener en cuenta esos factores anteriormente nombrados y decidir aquella que beneficie a la marca y le lleve a obtener el éxito deseado.




Compartir:

Publicar un comentario

Tus comentarios son importantes para nosotros.

OFICINA VIRTUAL | AGNUS PUBLICIDAD